
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) expresó que
la creciente frustración colectiva de los jóvenes podría
desembocar en una "generación perdida", debido al alto índice de
desempleo, inactividad y trabajo precario al que se enfrentan
En un informe sobre las tendencias mundiales de empleo para los
jóvenes en 2011, la Organización Internacional del Trabajo
expresó su preocupación de que la crisis económica y financiera
deje como legado una "generación perdida", integrada por jóvenes
desvinculados por completo del mercado de trabajo.
Esa situación es más profunda en los países desarrollados, en
especial en Estados Unidos y en Europa, mientras que en las
naciones en desarrollo se observa un aumento de trabajadores
pobres, en particular en Asia y África.
El director ejecutivo del área de empleo de la OIT, José Manuel
Salazar, dijo que la "mala suerte" de esa generación que ingresa
al mercado laboral en los años de la "gran recesión" genera en
los jóvenes una sensación de malestar provocada por el
desempleo.
Esta situación es agravada por el subempleo y la tensión de
riesgos sociales asociados con la falta de trabajo y la
inactividad prolongada, explicó.
El informe señaló que esa frustración colectiva de los jóvenes
es uno de los factores que contribuyó al surgimiento de los
movimientos de protesta que se registran en el mundo, ya que
para los jóvenes es cada vez más difícil encontrar un empleo que
no sea a tiempo parcial o temporal.
Entre 2008 y 2009, el número de jóvenes desempleados en el mundo
registró un aumento sin precedentes de 4,5 millones. Ese
incremento se entiende mejor si se compara con el aumento
promedio del periodo anterior a la crisis (1997-2007), que fue
de menos de 100 mil personas al año. |