
Pueden solicitar entrevistas tanto los estudiantes
secundarios que aspiran a ingresan a la Universidad como
aquellos jóvenes que ya iniciaron el cursado de una carrera y no
están satisfechos. También los adultos que aspiran a formarse en
el nivel superior.
La Universidad Autónoma cuenta con un servicio gratuito de
Orientación Vocacional -dependiente de la Secretaria Académica-
que funciona en Paraná y Concepción del Uruguay. El objetivo es
brindar espacios de reflexión a toda persona que se encuentre en
instancia de decidir sobre su futuro académico o laboral,
apuntando a la construcción de un proyecto
vocacional-ocupacional.
Si bien el trabajo se realiza tanto en forma grupal
(preferentemente en aquellas instituciones educativas que
demanden el servicio) como individual, es ésta última modalidad
la recomendada para profundizar la orientación o la
re-orientación. Consiste en un proceso organizado en ocho
encuentros, para aquellos que en forma espontánea o por
derivación profesional así lo requieran, sean alumnos del
secundario, universitarios que estén proyectando un cambio de
rumbo o adultos decididos a iniciar una formación en el nivel
superior.
Especialmente sobre la propuesta individual, integrantes del
equipo técnico-profesional de Paraná, con formación en
psicología y coordinado por la Lic. Verónica Herrera, explican
que la Orientación Vocacional “tiene como eje el
autoconocimiento, se trata de pensar un proyecto de vida, en
torno a los intereses y las habilidades de cada uno”.
En el proceso individual, luego de conocer las necesidades
puntuales del interesado a través de una primera entrevista -que
puede ser solicitada vía mail o telefónicamente-, comienza la
tarea de orientación propiamente dicha, en la cual el equipo
establece una modalidad de trabajo acorde a las necesidades de
cada caso en particular. Es así que, en los diferentes
encuentros “se lleva adelante una serie de actividades pensadas
y ajustadas a los intereses específicos del demandante,
focalizando en las inquietudes y en las dudas sobre el futuro
que se van presentando”.
Mientras que durante los primeros encuentros se indaga alrededor
del autoconocimiento, en las últimas instancias se profundiza en
torno a la oferta académica que, de acuerdo a los intereses
concretos del caso, son relevantes. “No se abre todo el abanico,
sino que se seleccionan especialmente aquellas carreras afines a
los gustos hallados”, señalan desde el equipo.
Asimismo, se presenta de suma importancia que las personas que
atraviesan el proceso de orientación se involucren fuertemente
en el mismo, ya que “el compromiso con los encuentros se
transforma en una instancia de responsabilidad, se trata de
empezar a ejercitar la vida adulta, a través de la toma de
decisiones”. Así, la orientación se transforma en un trabajo
mancomunado, donde los profesionales y el interesado atraviesan
conjuntamente un camino en busca de un mismo objetivo.
La información que se ofrece desde la Universidad permite en
gran medida ampliar los horizontes a través de las distintas
opciones de estudio. La exploración permite ingresar al universo
de disciplinas disponibles, más allá de las carreras
tradicionales.
Incluso cuando se trabaja bajo la modalidad grupal -donde el
objetivo es el mismo pero el abordaje difiere, ya que el equipo
atiende simultáneamente las necesidades de un conjunto de
alumnos- es factible que alguno de los estudiantes requiera o
desee un refuerzo, por lo cual se coordina la posibilidad de
realizar un proceso individual. |